martes, 6 de agosto de 2013

13 utopías y distopías para el verano

Ya que el verano es una de esas épocas en las que, incluso aunque se trabaje, la mayoría de nosotros tiene más tiempo para leer tranquilamente, convenientemente sentados en un buen sillón orejero o recostados en una tumbona en la playa, les voy a dar unas cuantas sugerencias de lectura. Aunque algunos de los libros son de sobras conocidos, ninguno entra en la categoría de bestseller contemporáneo, lo que implica que han pasado la criba del tiempo con un cierto éxito; tanto, que sólo uno de los autores sigue con vida.

Sé que, al leer el título, más de uno pensará que hablo de libros sobre como conseguir trabajo, bien pagado y con buenos horarios, pero no se trata de eso. Ante todo, un consejo, cuidado con las utopías, incluso la más bienintencionada tiene su reverso tenebroso.

Algunas propuestas utópicas y distópicas de mi biblioteca personal
1- Utopía (1516), de Tomás Moro. El origen de la palabra utopía (no-lugar) proviene precisamente de esta obra, que puede ser considerada una trasunto del pensamiento platónico plasmado en La República. Vamos, una lectura de carácter casi tan elevado como el Marca y el Hola con el que debatir en sobremesas veraniegas con amigos y familiares. El sistema de gobierno que describe es asambleario en la base, aunque censitario y de representación indirecta. La propiedad es colectiva y se establece un sistema de turnos para que todos los ciudadanos acaben realizando labores en la agricultura. Al menos, describe un sistema donde la tolerancia religiosa es total.
2- La ciudad del Sol (1602), de Tommasso Campanella. Aunque el nombre parezca indicar un sitio tranquilo cercano a la playa, se trata de una república comunista, aunque de carácter teocrático. La propiedad es común y todos los hombres la trabajan, aunque es sólo un pequeño grupo de hombres, funcionarios de esta república, los que la distribuyen. La intimidad no existe. Aunque supuestamente sean todos honrados y ecuánimes. No es precisamente el tipo de lugar en que me gustaría vivir. "Paraisos" así ya han existido, y en la mayoría tenían que usar medios coercitivos para que sus propios ciudadanos no pudieran huir.

3- Nueva Atlántida (1626), de Francis Bacon. Efectivamente, una utopía, pero de conocimiento. Ve una sociedad futura regida por el saber y los descubrimientos. Aprovecha para explicar su método científico, basado en la inducción, la recopilación y el análisis de una gran cantidad de información y el diseño de experimentos. Como no podía ser de otro modo, los habitantes de esta utopía son un dechado de virtudes: dignidad, generosidad, ilustración, piedad y espíritu público, pero se lo perdonaremos por esta vez.  

4- Los viajes de Gulliver (1726), de Jonathan Swift. Obra que no necesita presentación, pero que como tantos otros textos muy conocidos, su fama es muy superior al número de personas que realmente lo han leído. Verdadera sátira de la sociedad de su tiempo y de los vicios del sistema de gobierno británico.La parte IV del libro, Viaje al país de los Houyhnhnms, es quizás mi favorita y, además, el origen de la palabra yahoo (sí, el nombre del famoso buscador deriva de la palabra con que los Houyhnhnms, unos caballos muy sabios y apacibles, llaman a los seres humanos, salvajes y desagradables)

5- Viaje al mundo subterráneo (1741), de Ludvig Holberg. Este noruego-danés, nacido en Bergen, resultará un gran desconocido para la mayoría, aunque en sus países de origen es un referente de las letras y la Ilustración, sobre todo Dinarmaca, donde pasó la mayor parte de su vida. La novela es un claro precursor de la ciencia ficción, con viajes a través del espacio. El comienzo, cayendo a través de un agujero y comenzando a flotar hasta alcanzar otro mundo, posiblemente les recuerde a otro libro; pero aquí no hay sombrerero loco.
 
6- Noticias de ninguna parte (1890), de William Morris. Este libro es el resultado de unir ciencia ficción con socialismo utópico. Se retrata una sociedad futura en que la propiedad es común y la sociedad controla los medios de producción. No existe una estado, ni tribunales, ni unas fuerzas del orden y la sociedad viene a autorregularse. Lo que les motiva para el trabajo es que encuentran placer en la naturaleza y, por tanto, les es placentero. Si no fuera porque ningún sistema comunista ha logrado pasar nunca de la dictadura del proletariado, supuestamente etapa intermedia hasta el triunfo final de la revolución comunista y el establecimiento de la sociedad ideal descrita, podría resultar hasta convincente.

7- Una Utopía Moderna (1905), de H. G. Wells. Todos le tenemos en mente como uno de los grandes de la ciencia ficción, aunque posee una gran cantidad de trabajos igualmente amenos y de carácter costumbrista y de reforma social, en la mejor tradición dickensiana. La utopía de Wells es la más realista de las descritas hasta el momento, pues se basa en la idea de progreso social y tecnológico y el dinamismo. Es decir, la gente tiene como meta la utopía, pero ésta no es algo estático, sino que varía con el tiempo y los cambios sociales y tecnológicos. Al menos no adolece del defecto de todas las utopías, su rigidez.

8- Talón de hierro (1908), de Jack London. No, no se trata de ninguna fantasía sadomasoquista de la que forme parte una dominatrix vestida de latex y llevando unas botas imposibles; es una novela de Jack London que muestra su faceta como ferviente socialista. Talón de Hierro es el nombre que da a la oligarquía. En la novela, se desribe la lucha a través de 400 años entre ésta y la clase obrera, y el eventual triunfo de la última, dando lugar a una sociedad más igualitaria.

9- La plaga escarlata (1912), de Jack London. Es un curioso conjunto de relatos de anticipación, en que se tratan temas como pugnas de poder en el ámbito internacional, uso de armas bacteriológicas  y pandemias, como la que da título al conjunto, que terminan con la civilización tal como la conocemos. Las dos guerras mundiales que siguieron a la publicación del libro casi le dieron la razón.

10- Nosotros (1921), Yevgeni Zamiatin. Novela que se puede considerar precursora de las dos siguientes. Como buen disidente soviético, y que además había estado encarcelado también en tiempos del zar (es francamente triste pasar de una dictadura a otra), denuncia la represión tanto en la esfera pública como en la privada de un Estado que busca terminar con todo rescoldo de resistencia e individualidad, que se disuelve en la comunidad. En el libro se menciona incluso como las casas son acristaladas, sin intimidad.

11- Un mundo feliz (1932), Aldous Huxley. Si hay novelas que no requieren presentación, esta es una de ellas. La sociedad descrita es feliz, porque se le enseña que lo es, goza de buena salud, se divierte y está rígidamente estratificada, pero con tal condicionamiento mental que todos se sienten igualmente importantes. La tecnología ha logrado avances espectaculares, permitiendo no ya la inseminación artificial, sino la creación de embriones artificiales. Y si alguien no se siente muy contento, no hay problema, hay soma para todos.  

12- 1984 (1949), George Orwell. Ahora que el caso Snowden está en el candelero, el Gran Hermano propuesto por Orwell nos resulta más real y tangible. Siendo justos, hay que reconocer que en las democracias occidentales no existe una policía del pensamiento y que se trata de una fantástica descripción de los regímenes totalitarios, particularmente el estalinismo. Uno de los ministerios, el de la verdad, se dedica a manipular documentos para que coincidan con la historia oficial, como pasara en la extinta URSS. Al igual que ocurre hoy día en Corea del Norte, los actos de adhesión al líder son más producto del miedo a las represalias que de verdadero convencimiento. El Estado está en todas partes y controla todas las actividades, incluso en el hogar. 

13- El cuento de la criada (1985), de Margaret Atwood. Nos encontramos en unos Estados Unidos que, tras el asesinato del presidente y la Cámara de Representantes al completo, se convierte en una teocracia donde todos los valores que definen una sociedad libre y democrática han desaparecido. La mujer es la más perjudicada, pues queda relegada a ciudadana de segunda con valor únicamente reproductivo. Se respira un ambiente opresivo a través de la novela, realzado por los recuerdos de la sociedad anterior al desastre.

Este listado no es ni exhaustivo ni excluyente. Confío en que alguno de ellos les sirva para pasar un rato agradable. Ya que hay muchos más libros utópicos y distópicos. ¿Me sugieren algunos?

18 comentarios

  1. Yo he leido 7 de 13! No tan mal, puedo decir :)
    Y que libro de estos as tu favorito?

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    1. ¡7 de 13 es impresionante! Dar un favorito me resulta algo complicado, aunque si me tuviera que decantar por alguno, seguramente sería Los viajes de Gulliver. Sin embargo, Nosotros, los relatos incluidos en La plaga escarlata y El cuento de la criada me han causado también una honda impresión. Si alguno de estos títulos están entre los que te faltan por leer, ya tienes deberes para el verano ;)

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    2. Si, por disgracia, no he leido El cuento de la criada. Pero quiero leer algunos de libros de Atwood. Actualmente conosco que preferir precisamente )) gracias!

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  2. Algunos de esos libros los he leído en mi juventud. Ahora que he llegado a los noventa años , muy poco me acurdo . Gracias por refrescar mis conocimientos

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    1. El placer es mio. ¿Recuerda, quizás, cuál de los libros que leyó le llamó más la atención?

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  3. Este verano no he tenido mucho tiempo para nada, ni para leer xD. Y por lo que veo se me acumula el trabajo :) Quedan algunos apuntados.

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    1. Seguro que los disfrutas. "La plaga escarlata" de London es una buena lectura para empezar.

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  4. Gracias por las recomendaciones! :)

    Te recomiendo "La Luna es una Cruel Amante" (The Man Who Sold The Moon) es el titulo original en ingles. de Robert H. Heinlein

    Salu2

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    1. ¡Muchas gracias! Tengo ganas de leer ese libro. De hecho, Heinlein no me es desconocido. Hace unos meses, tras leer uno de los volúmenes de sus "Historias del futuro" (the past through tomorrow), hice una reseña de una de las historias que lo componían (Yque es, además, una distopía muy interesante): Si esto continúa... http://lajusticiacomoequidad.blogspot.com.es/2013/04/historias-del-futuro-de-robert-heinlein.html

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  5. Yo he acabado recientemente "Después de la nieve" y bueno, me ha dejado un poco "frío" (no pun intended) Retrata un futuro presumiblemente cercano en el que tras grandes nevadas, la población tiene que hacinarse en ciudades y el que está fuera del sistema, es perseguido. Describe bien los paisajes y el clima, pero no las interacciones de los personajes. No me gustó demasiado, pero se lee rápido.

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    1. ¡Muchas gracias! Te confieso que no conocía este libro, buscando imagino que es el de Sophie Crockett. Veré si puedo hacerme con una copia. Aunque todos pensamos ahora en el famoso calentamiento global, no hay que olvidar los periodos glaciares. La conclusión en ambos casos es bastante pesimista. Parece que estemos abocados a extinguirnos en un paraje yermo por el sol o cubierto de hielo.

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    2. Efectivamente, es el de Sophie Crockett (que esconde su nombre en siglas, como J.K.Rowling, imagino que por cuestiones ¿machistas?): http://www.despuesdelanieve.com. Se nota que la autora ha conocido los parajes, porque como comentaba, realmente llegas a sentir "frío" y desolación. Pero el peso total cae sobre el protagonista y se pierde en determinados momentos. No creo que aporte nada nuevo al género, y no creo que se convierta en un clásico, pero claro, es más literatura juvenil. Yo lo veo más bien como un "Waterworld" (la película) pero en hielo.
      Gracias a tí José Luis por el blog y la temática. En estos tiempos es nadar contracorriente. ¡Suerte!

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    3. Muchas gracias de nuevo! Que sea literatura juvenil no creo que hag que desmerezca la obra. Es curioso, ahora que ya no soy precisamente un adolescente, es cuando estoy descubriendo o redescubriendo autores clásicos que hoy día catalogan de juveniles, aunque hay mucho más trasfondo en sus obras, como son Jack London (mencionado además en esta misma entrada) o Rudyard Kipling. Este último creo que es esencial para comprender la mentalidad británica en sus mejores tiempos de expansión colonial.

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  6. Hola, pues te recomiendo farenheit, que no la veo ahí nombrada, aunque es de sobra conocida. Quizás no sea exactamente distópica, pero "La Naranja Mecánica" también es un libro interesante, al igual que la peli homónima. Saliéndome de la literatura, en los cómics también hay ejemplos distópicos como "V de Vendetta" y en el cine, "Equilibrium" por ejemplo, aunque me parece que toma muchas ideas de obras literarias. Un saludo ;)

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    1. Lamentablemente, tuve que dejar fuera algunos titulos para no hacer muy larga la entrada. Te reconozco que no he leido Farenheit, pero lo tengo entre los pendientes. Las recomendaciones de comic son siempre buenas. Soy un apasionado de cualquier cosa que lleve vinetas. La naranja mecaniıca me parece plenamente distopica y, en esa linea de ultra violencia, deberias ver Rollerball. Todo un clasico. Un saludo y disculpa la falta de acentos, estoy con un teclado turco ahora. No preguntes por que :)

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    2. Buenas, cuando decía que no era exactamente distópica, sólo lo decía porque no es como "1984" o "Un Mundo Feliz" u otras distopías en los que se hace muchas referencias a estados totalitarios y demás, pero bueno, realmente sí que es distópica, pero más desde el punto de vista de unos inadaptados y violentos individuos, aunque, pensándolo bien, los protagonistas de todas las distopías son inadaptados de la sociedad en que les toca vivir. xD

      La verdad es que no he visto "Rollerball", aunque sí que he oído hablar de ella. Pues nada, habrá que verla. Un saludo;)

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  7. Angosta, de Hector Abad Faciolince. Autor Colombiano que narra una distopía en una ciudad latinoamericana. Buen texto. No majestuoso pero bueno,

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  8. Excelente entrada. Me ha dado muchas luces para un trabajo pedagógico con mis estudiantes. De seguro leeré los que me hacen falta.

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