Efectivamente, estamos de enhorabuena, porque a diferencia de otros países donde la separación de poderes y la independencia judicial son una quimera, la macrooperación que ha tenido lugar hoy en Valencia, afectando a antiguas vacas sagradas del PP valenciano, ha demostrado que el poder judicial actúa sin tener que pedir permiso a nadie. Así, siguiendo el debido proceso con todas las garantías judiciales que la ley prevé, se juzgará y, según las pruebas y actuaciones practicadas, el juez sentenciará.
![]() |
| Ayuntamiento de Valencia |
