Podemos
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viernes, 23 de marzo de 2018

Cinismo epistolar

La huida de protagonistas del procés al extranjero, para evitar responder ante la justicia de sus presuntos delitos, se está convirtiendo en una costumbre que amenaza con dejar vacío el hemiciclo catalán. 

Igualmente, se ha convertido en una perniciosa costumbre dejar cartas grandilocuentes, emotivas y lacrimógenas, que pintan un escenario en que ellos son seres nobles, desinteresados y moralmente superiores; personas que sólo aspiran a vivir en paz y libertad, frente a un estado opresor que presuntamente conculca sus más elementales derechos humanos y asfixia ese deseo de vivir de acuerdo a valores democráticos. Esta situación, justifica la necesidad de rebelarse y "exiliarse" para seguir defendiendo su causa. 

Marta Rovira. Fuente: By Raulpresseguer

La última de estas cartas es de Marta Rovira, discípula y sucesora al frente de ERC de Fray Junqueras, que emprende el mismo camino que insignes figuras como Puigdemont, algunos de sus consellers y la dulce Anna Gabriel ginebrina. La única duda que me queda es si se alojará en la mansión de Waterloo, en algún cuco apartamente de Ginebra o si le tienen preparada una villa campestre para ella sola, porque a sitios baratos no se van.

sábado, 22 de octubre de 2016

La larga marcha hacia la irrelevancia política

Podemos va camino de la irrelevancia política. ¿Cómo puedo decir esto, se preguntará más de uno, en relación a un partido que cuenta con una nada despreciable representación parlamentaria, y cuyas perspectivas ante unas terceras elecciones se antojan bastante positivas? La respuesta pasa por obviar el número de escaños que tienen o puedan obtener y trasladar la cuestión a la posibilidad de influir en las políticas que lleve a cabo el nuevo gobierno, que nadie duda ya que será del Partido Popular y encabezado por Mariano Rajoy.


domingo, 24 de abril de 2016

Podemos y la libertad de prensa

Salvo milagro, nos vemos abocados a unas nuevas elecciones en las que, si hacemos de todas las encuestas, el panorama político no es dudoso que cambie. La distribución de voto entre bloques se mantendrá virtualmente igual, aunque Podemos sufrirá más que otros su actitud de arrogancia a la hora de negociar posibles pactos.

Sin embargo, lo que me preocupa más es el problema que el señor Iglesias y su entorno parecen tener con la libertad de expresión, particularmente cuando la libertad la ejercen otros y la expresión no es de su agrado. El ataque directo al redactor de el diario El Mundo, Álvaro Carvajal, durante una reciente conferencia en la Universidad Complutense de Madrid, es sólo una muestra más de una línea de pensamiento constante de la formación de Iglesias. Resulta lamentable que el entregado público que constituía su auditorio, no sólo no se diera cuenta de ello, sino que aplaudiera estrepitosamente.

martes, 26 de enero de 2016

El delirio de Pablo Iglesias

Las palabras son tan importantes como los hechos. Mantener una cierta coherencia entre lo que se dice y lo que finalmente se hace, también. Pablo Iglesias había negado siempre que entraría en un gobierno con Pedro Sáchez y ahora se descuelga con lo contrario, incluso adjudicándose la vicepresidencia. Sin embargo, las formas y el lenguaje me hacen pensar que no tiene intención de llegar a acuerdo alguno, sino de jugar con la situación y los tiempos de modo que, al menos de cara a sus potenciales electores, pueda echar la culpa de no lograr un "gobierno del cambio" a otros y obtener réditos electorales con ello.


El último artículo de opinión publicado por Iglesias en El País, con el título "El gobierno del cambio" es una muestra más del poder de demagogia de este compañero politólogo, que parece sumido en algún tipo de delirio mesiánico. Vamos a analizarlo por partes.

lunes, 3 de agosto de 2015

Todo lo que sube, baja: Podemos y la ley de la gravedad política

La primera entrada de este blog fue una defensa de la democracia representativa, en un tiempo en que la plataforma del 15M estaba en plena efervescencia y no se había materializado en un partido político concreto. De hecho, al 15M se le echaba en cara esa petición de cambio, esa queja de no sentirse representados por los partidos existentes, pero no articular otro (u otros) para resolverlo, pues en democracia nada obsta para la formación de nuevos partidos políticos. Esta carencia la suplió Podemos con su creación formal en marzo de 2014.

Irrumpió en la arena política definiéndose como un partido que se presentaba diferente de la vieja política que representaba "la casta" y no circunscrito al tradicional eje izquierda-derecha (aunque la mayoría de su electorado y las encuestas del CIS lo sitúan con claridad muy a la izquierda). Un partido de la gente y para la gente, que podría influir en todas las decisiones de la dirección del partido gracias al sistema asambleario de los círculos que pusieron en marcha. Un partido donde no hay políticos sino activistas, porque el político convencional lucha por el poder pero no para servir a la gente. En suma, una especie de arcadia partidista feliz.



Comenzó pisando muy fuerte y obteniendo de forma sorpresiva para un partido de reciente creación, incluso para las encuestas más optimistas, cinco escaños en las elecciones al Parlamento Europeo de mayo de 2014. De ahí en adelante su avance parece casi imparable y fagocita virtualmente a Izquierda Unida allí donde se presenta. Obtiene buenos resultados primero en las elecciones andaluzas de marzo de 2015 y luego en las municipales y autonómicas de mayo de 2015. Ahora, camino de las generales que previsiblemente tendrán lugar en noviembre, el fenómeno Podemos comienza a perder fuelle. Veamos por qué.
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