La huida de protagonistas del procés
al extranjero, para evitar responder ante la justicia de sus
presuntos delitos, se está convirtiendo en una costumbre que amenaza
con dejar vacío el hemiciclo catalán.
Igualmente, se ha convertido en una
perniciosa costumbre dejar cartas grandilocuentes, emotivas y
lacrimógenas, que pintan un escenario en que ellos son seres nobles,
desinteresados y moralmente superiores; personas que sólo aspiran a
vivir en paz y libertad, frente a un estado opresor que presuntamente
conculca sus más elementales derechos humanos y asfixia ese deseo de
vivir de acuerdo a valores democráticos. Esta situación, justifica
la necesidad de rebelarse y "exiliarse" para seguir
defendiendo su causa.
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| Marta Rovira. Fuente: By Raulpresseguer |
La última de estas cartas es de Marta
Rovira, discípula y sucesora al frente de ERC de Fray Junqueras, que
emprende el mismo camino que insignes figuras como Puigdemont, algunos
de sus consellers y la dulce Anna Gabriel ginebrina. La única duda
que me queda es si se alojará en la mansión de Waterloo, en algún
cuco apartamente de Ginebra o si le tienen preparada una villa
campestre para ella sola, porque a sitios baratos no se van.




