Hoy quiero compartir un artículo que publiqué hace ya unos años en Diario de América y que, por los nuevos enfrentamientos entre israelíes y palestinos por el lanzamiento de cohetes desde la franja de Gaza a territorio de Israel, conviene rescatar con algunos cambios, pues el tiempo pasa y hay que actualizar. Por desgracia, todo conflicto genera víctimas con nombres y apellidos. Pero no es pertinente dar credibilidad a todo lo que cuente una de las partes, mientras a la otra no se la escucha y se la demoniza. Basta oir en las noticias que se menciones un número x de palestinos muertos por el ejército israelí, para que la mentalidad colectiva piense que son todos víctimas inocentes que no han hecho nada, cuando la mayoría de las veces son combatientes. Claro que hay pérdidas irreparables entre la población civil, pero no porque el ejército israelí dispare a diestro y siniestro, sino porque a los terroristas de Hamas poco les interesa el bienestar de la población y atacan desde posiciones civiles e incluso patios de mezquitas. En cualquier caso, se piensa poco en el lado israelí, salvo como asesinos sanguinarios; deshumanizándolos y descontextualizando la situación y la historia.
propaganda
Mostrando entradas con la etiqueta propaganda. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
