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domingo, 12 de noviembre de 2023

Atatürk y cien años de kemalismo en Turquía, una recapitulación

Mustafa Kemal Atatürk (1881-1938), reconocido militar y estadista turco, fundador de la moderna República de Turquía, fue un hombre que llegó en el momento adecuado al lugar adecuado. Nacido en Salónica, actualmente Grecia, pero en aquel momento parte de los dominios del Imperio Otomano, se formó en un liceo militar, donde se aplicaba una educación de corte occidental, y destacó por su capacidad de trabajo, ambición y análisis de la situación del Imperio Otomano en relación con el resto del mundo. 

No hay que olvidar que, a finales del siglo XIX, éste era apenas una sombra de lo que había llegado a ser, con un control puramente nominal en países como Egipto, que eran de facto independientes, y más que endeble en otros como Siria o Palestina. Las reformas llevadas a cabo en el periodo comprendido entre 1939 y 1876, conocidas colectivamente como Tanzimat, para modernizar las estructuras del estado y hacer frente a la presión de las potencias occidentales, si bien no sirvieron para evitar la desintegración posterior del Imperio, si tuvieron la virtud de sentar las bases para la creación de la actual Turquía, que surgió de las cenizas de la Primera Guerra Mundial.

Mustafa Kemal era consciente de esta debilidad e impulsó y tomó parte desde bien joven en actividades revolucionarias que buscaban modernizar el Imperio Otomano y acercarlo a los cánones de Occidente, sin perder su esencia propia. En la academia militar, donde se graduó en 1905 como capitán de Estado Mayor, editó un periódico clandestino y organizaba reuniones secretas; al ser descubiertas, ello le valió ser destinado a Damasco como castigo, si bien continuó con sus actividades y fundó en 1906 el movimiento Vatan ve Hürriyet (Patria y Libertad), que acabaría integrándose en el Comité de Unión y Progreso, más conocido como Jóvenes Turcos. 

Los Jóvenes Turcos restaurarían en 1908 el parlamento que el sultan Abdul Hamid II (1842-1918) había disuelto sine die en 1878 y gobernaron hasta el fin de la Gran Guerra, pero no pudieron evitar la debacle posterior del Imperio. En ese mismo periodo, Mustafa Kemal se labró una merecida fama como militar competente y carismático, siendo su hazaña más conocida la defensa de Galípoli en 1915 frente a las fuerzas conjuntas británicas, francesas y de los ANZAC (australianos y neozlandeses). En un contexto de fuertes derrotas, mantener este punto clave fue toda una inyección de moral y orgullo para los turcos.

Nada pudo evitar, sin embargo, la capitulación turca en 1918, con la pérdida de los territorios étnicamente no turcos, y la firma del infame Tratado de Sévres, que pretendía repartir lo que quedaba de Turquía, básicamente la península de Anatolia, entre las potencias vencedoras. De haberse llegado a ratificar, habría supuesto la desaparición de Turquía para siempre. En su lugar, Mustafa Kemal abandonó Estambul de incógnito en el vapor Bandirma, con destino a Samsun, situado en la costa del Mar Negro y creó de facto un gobierno alternativo al del sultán: el Movimiento Nacional Turco, cristalizado en torno a los congresos de Erzurum (23 de julio) y Sivas (4 de septiembre) en 1919.

Solo unos pocos años separan estos dos mapas, uno previo a la Gran Guerra y el otro en torno a 1923. El Imperio Ruso desaparece, como igualmente lo hace Austro-Hungría y el Imperio Otomano, para dejar paso a nuevos países
 

Lo que siguió fue una larga Guerra de Independencia, en la que las potencias ocupantes se fueron retirando progresivamente; algunas mediante acuerdos, como Rusía en marzo de 1921, e Italia y Francia en octubre de 1921, disminuyendo así los frentes abiertos para el Movimiento Nacional, que pudo centrarse el único enemigo restante: los griegos, cuyo ejército sería duramente dañado en la batalla de Sakarya, (23 de agosto a 13 de septiembre de 1921), encabezada por Ismet Inönü, debiendo replegarse a su base en Esmirna tras más de 20 días de duros combates.  La guerra concluiría con la firma del Tratado de Lausana en julio de 1923, que reconocería las fronteras actuales de Turquía así como el gobierno de Mustafa Kemal, confirmando la pérdida de todos los territorios fuera de la península de Anatolia, salvo una pequeña sección de Tracia Oriental.

El 29 de octubre de 1923, la Asamblea Nacional proclamó formalmente la República Turca, terminando con el sultanato (el califato sería abolido en 1924, así como la sharia) y nombrando a Mustafa Kemal como su presidente, a quien le esperaban retos formidables. Años de guerra, habían dejado al país en un estado económico lamentable, con infraestructuras, que ya eran deficientes previamente, todavía peores, y con una sociedad atrasada a la que debía dar un nuevo impulso.

Atatürk enseñando el nuevo alfabeto turco en Kayseri, 20 de septiembre de 1928. Imagen de dominio público. Fuente: Wikipedia
 

Hasta su muerte, el 10 de noviembre de 1938, Mustafa Kemal llevó a cabo importantes reformas en el país, comenzando por la aprobación de una nueva constitución en 1924. La implantación del Código Civil suizo en 1926, termina con la poligamia, introduce el matrimonio civil, elimina el divorcio por repudio y da iguales derechos a las mujeres en relación a las herencias. El estado turco es declarado laico en 1928, circunstancia que se ha mantenido en todas las constituciones turcas hasta la fecha. La adopción del alfabeto latino en 1928, fue de vital importancia, puesto que facilitaba la escritura de la lengua turca, así como la alfabetización de la población, que de modo masivo fue llamado a aprenderlo. Además, se eliminaron palabras extranjeras, árabes y persas en su mayoría, turquificando todavía más la lengua. La educación primaria pasó a ser universal y gratuita, así como la secundaria, que además se volvió mixta. La reforma de los apellidos en 1934, otorgó a todo ciudadano turco uno, en sustitución de la tradición islámica de dar sólo un nombre, siéndole otorgado a Mustafa Kemal por el Congreso el de Atatürk (padre de los turcos).

Atatürk fue un gran defensor de los derechos de las mujeres, entendiendo que eran parte esencial de la sociedad y que no podían quedar constreñidas al hogar y funciones meramente reproductivas. Promovió activamente su educación y entrada en el mercado laboral en las mismas condiciones que los varones y les otorgó el derecho a voto y ser elegidas en elecciones locales en 1930 (se ampliaría este derecho a las nacionales en 1934), mucho antes que otros países presuntamente progresistas.

El sistema de gobierno en vida de Atatürk fue de partido único la mayoría del tiempo, si bien realizó esfuerzos por sentar las bases para la creación de un estado democrático con elecciones competitivas, alentando la existencia de ciertos niveles de oposición. Su prematura muerte le impidió ver realizado su sueño, pero su sucesor, Ismet Inönü, logró consolidar el sistema e iniciar, tras la Segunda Guerra Mundial, el primer periodo de verdadera democracia competitiva en Turquía.

Turquía le debe mucho a Inönü, que pese a sus diferencias personales con Atatürk, con quien no siempre se llevó bien, logró consolidar su legado y conducirlo hábilmente a Turquía como país neutral durante la Segunda Guerra Mundial

Los desafíos a su legado han sido, especialmente tras dos décadas de gobierno islamista de Erdogan, colosales, pero el respeto reverencial con que Atatürk sigue siendo percibido en Turquía, incluso por muchos votantes del Erdogan, son signos indudables de la salud de la herencia que dejó para el pueblo turco. Nunca tuvo hijos propios que continuaran su legado, pero adoptó ocho huérfanos, entre los que estaba Sabiha Gökçen, quien llegaría a ser la primera mujer piloto de combate en las fuerzas armadas turcas. Atatürk dio una gran importancia a la infancia, prueba de lo cual es que la fecha elegida para celebrarlo, el 23 de abril, que coincide con la fecha de fundación de la Gran Asamblea Nacional de Turquía. El Día Nacional de la Soberanía y la Infancia está además dedicado a los niños de todo el mundo, en quien veía los protectores de la soberanía e independencia.

La cantidad de bibliografía sobre el periodo republicano y la figura de Atatürk en turco es simplemente inabarcable. En castellano, no recuerdo haber encontrado nada apenas, con una honrosa excepción, pero en inglés existe una ingente cantidad de material, de la que haré una selección bibliográfica para quien desee conocer más.


Biografías de Atatürk:

- Atatürk - The founder of Modern Turkey. Salâhi R. Sonyel. Turkish historical Society Printing House.

 - Atatürk. The rebirth of a nation. Patrick Kinross. Phoenix paperback. Fue la primera biografía que leí y es un clásico dentro de las dedicadas a Atatürk.

- Atatürk. Andrew Mango. John Murray (publishers). Complemento perfecto de la anterior, entra en mayor profundidad en la complejidad del hombre que se esconde detrás del mito.

- Atatürk. Jorge Blanco Villalta. Como curiosidad, se trata quizá de la primera biografía de Atatürk, publicada en 1939 por quien fuera vice-consul en Estambul entre 1930-1935, y ferviente admirador de su persona y las reformas que llevó a cabo. Mi edición, sin embargo, es una traducción inglesa publicada por la Türk Tarih Kurumu.

-The young Atatürk. George W. Gawrych. I.B.Tauris. Excelente biografía centrada en sus años de formación militar y hasta el fin de la Guerra de Independencia Turca.

- Mustafa Kemal. Yilmaz Özdil. Kirmizikedi. No es exactamente una biografía al uso, sino que recopila hechos y anécdotas de su vida presentados como textos breves.

 

Aspectos políticos y sociales del kemalismo:

- Elites and Religion. From Ottoman Empire to Turkish Republic. Kemal H. Karpat. Timas Publishing. La religión era componente esencial del Imperio Otomano y el actual secularismo turco y sus desafíos por parte del islamismo político sólo se pueden explicar por la relación de sus élites con la religión.

- The Atatürk Revolution. A paradigm of modernization. Suna Kili. Türkiye Bankasi, Kültür Yayinlari. Hasta su prematura muerte, Atatürk introdujo reformas en el país que iban mucho más allá de lo meramente económico, sentando las bases para una democracia duradera que siguiera los seis principios que marcó: republicanismo, nacionalismo, populismo, estatismo, laicismo y reformismo.

- From Empire to Republic. Essays on the late Ottoman Empire and Modern Turkey, vol 1 and 2. Feroz Ahmad. Istanbul Bilgi University Press. Estos dos volúmenes recogen una selección temática de ensayos sobre las ideas de modernización desde el Imperio Otomano hasta Atatürk, así como la percepción desde dentro y fuera del Imperio de la revolución de los Jóvenes Turcos, entre otras cuestiones.

- Turkish politics. Making sense of Nation, Identities and Ideologies. Michelangelo Guida. Orion. De reciente publicación, se trata de un verdadero manual universitario para comprender de modo sencillo la política turca desde el tanzimat hasta la actualidad, tocando cuestiones espinosas como el nacionalismo kurdo.

- The Turkish experiment in democracy 1950-1975. Feroz Ahmad. Westview Press. De carácter marcadamente académico y difícil de encontrar (se publicó en 1977), este libro recorre de modo pormenarizado el desarrollo de la democracia turca, desde el sistema de partido único kemalista, hasta su liberalización y fracasos relativos, examinando el golpe de estado de 1960 y la intervención militar de 1973.

Historia del Imperio Otomano-

- Discovering the Ottomans. Ilber Ortayli. Kronik Books. Ameno libro sobre la sociedad otomana con gran conjunto de anécdotas.

- The Ottoman Empire. Sultan, Society and Economy. Halil Inalcik. Kronik Books. Extenso y bien documentado libro que recoge sobre todo el periodo de mayor gloria del Imperio Otomano, centrándose especialmente en el siglo XV.

- The Ottoman Empire and Europe. The Ottoman Empire and Its Place in European History. Kronik Books. Este libro examina las conexiones e influencias recíprocas entre Europa y el Imperio Otomano, pues no debemos olvidar que hubo desencuentros, pero también múltiples encuentros que resultan hoy desconocidos para el gran público.

- The Empire´s longest century. Ilber Ortayli. Kronik Books. Este libro analiza el siglo XIX turco, que resultó vital por sus reformas, especialmente el tanzimat, que aunque no lograra frenar la desintegación del Imperio, sí que permitió crear el caldo de cultivo adecuado para que apareciera un personaje como Atatürk y lograra que sus reformas prosperasen.

- Living in the Ottoman lands. Identitites, Administration and Warfare. Editores Hacer Kiliçaslan, Ómer Faruk Can y Burhan Çaglar. Kronik Books. La enormidad y complejidad del Imperio Otomano hacía que éste no fuera homogeno ni uniforme, conviviendo muchos grupos étnicos, sociales y religiosos dentro de sus fronteras, cuyas relaciones se examinan en este libro.

Espero que os haya resultado interesante el artículo y las referencias bibliográficas os permitan ahondar más en la fascinante historia de Turquía. 

Por cien años más de kemalismo. ¡Yasa, Atatürk!


miércoles, 27 de enero de 2021

¿Eres de derechas o izquierdas?

Escuchaba un día en la radio una fascinante encuesta sobre si las personas que no se pronuncian políticamente son de derechas o de izquierdas. La mayoría de los oyentes y de los votantes por Twitter entendían que aquellas personas que no se pronunciaban políticamente por definición eran de derechas. Los argumentos a favor de esta tesis solían coincidir en el hecho de que lo hacían por dos razones: o porque tenían vergüenza por su posición social de reconocer que eran de derechas cuando presuntamente deberían de ser de izquierdas o porque si defendían una posición concreta no sabían cómo argumentarla.


En realidad este es un debate tan estéril como hablar del sexo de los ángeles, que además parte de un importante error de base. Debería tenerse en cuenta que quizá haya gente que no quiera declararse abiertamente de derechas porque la definición o idea de lo que es la derecha la proporciona la izquierda. ¿Qué quiere decir esto? Nada tan simple como que cuando te definen los adversarios es muy raro que lo hagan en los mejores términos para ti. En el particular caso español, por nuestro pasado presente, que cada vez se define de una manera más maniquea, la derecha tiene connotaciones francamente negativas, viniendo a ser una especie de radicales, racistas, xenófobos e insolidarios. 

Este es el error a evitar. Derecha e izquierda son simple y llanamente etiquetas para unas opciones políticas que se diferencian poco a día de hoy en los países democráticos. Ni existe una derecha económica extrema de laisser faire, laisser passer, ni salvo casos raros existe una extrema izquierda comunista representativa. La trampa radica en una pregunta a priori simple, como es el posicionarse políticamente, verdaderamente no es tan sencilla cuando una de las partes se ha arrogado una superioridad moral sobre la otra y reservado todas los adjetivos positivos, dejando los peyorativos para la contraparte.

Por si esto no fuera poco, la derecha no es un bloque homogéneo y monolítico, sino que va del liberalismo clásico cuyo máximo representante sería John Stuart Mill (verdadero adelantado a su tiempo y defensor, entre otras cosas, del voto femenino y el papel de la mujer en la sociedad) hasta posiciones netamente conservadoras, que no hay que confundir con represivas. Ninguna de estas personas se siente identificada por la definición que sus adversarios hacen de la derecha; a sensu contrario estoy convencido que más de una vez los votantes más o menos moderados de la izquierda tampoco se sienten muy cómodos reconociendo todos los elementos que presuntamente constituyen su opción política.

La diferencia entre izquierda y derecha no debe ser moral, sino simplemente la diferencia entre poner mayor énfasis en la defensa del espacio público o la defensa del espacio privado. Además, no existe en la actualidad una separación radical entre ambas opciones, sino que la realidad viene a ser una mezcla de ambas.

Así pues si reducimos la cuestión derecha-izquierda a lo que verdaderamente es: una defensa en mayor o menor medida de las libertades públicas o las libertades privadas, liberándolo de connotaciones morales que nada tienen que ver con la pregunta, las personas preguntadas se posicionarían políticamente con facilidad y sorprendiéndose quizá sobre cual es su verdadera opción política.

¿Alguien tiene experiencias interesantes sobre esta cuestión?

Como complemento, recomiendo la lectura de un clásico de la ciencia política del italiano Norberto Bobbio, Derecha e izquierda, en el que examina la persistencia de la dualidad de ambos conceptos frente a la creciente transversalidad de ciertas políticas públicas.

viernes, 8 de enero de 2021

Bochorno y preocupación: La democracia americana socavada por su propio presidente

Todavía no tengo palabras para describir el bochornoso espectáculo, muy preocupante además, que ha supuesto el asedio y asalto al Capitolio de los Estados Unidos. No se trata solo de que una panda de locos y lunáticos, vestidos de modo estrafalario emulando a Jebediah Springfield, se hayan concentrado espontáneamente en torno al símbolo de la democracia norteamericana y lo hayan tomado al asalto; se trata de que dicha acción ha sido producto de las arengas del todavía presidente norteamericano Donald Trump. No solo no ha reconocido su derrota electoral, sino que además ha convencido a sus fanáticos seguidores de estar defendiendo la democracia por no aceptar la victoria del demócrata Joe Biden.

 

Donald Trump ha hecho gala de mucho más que mera y responsabilidad, se ha dedicado a socavar los cimientos de la democracia norteamericana y del mismo sistema que le aupó hace 4 años a la presidencia pese a haber obtenido menos voto popular. No ha aprendido de sus adversarios demócratas, quienes en aquel momento aceptaron tranquilamente la derrota, conscientes de que las reglas del juego son las mismas para todos y que en otros 4 años habría la posibilidad de cambio con unas nuevas elecciones competitivas. Lo que nunca se les ocurrió a los demócratas, ni siquiera a los republicanos con más sentido común, es que un presidente no solo no reconociera los resultados de las elecciones pese a la evidencia de ausencia de fraude y de haber perdido todas las batallas judiciales planteadas, inclusive ante tribunales de mayoría republicana, sino que además les acusara a ellos de fraude. 

El resultado de la actitud incendiaria de Trump ha sido trágico, costando la vida a cuatro de sus seguidores y a un miembro de las fuerzas de seguridad que defendieron el Capitolio. Ni siquiera elementos hilarantes, como el idiota que fue con su tarjeta de identificación del trabajo colgando del cuello (y que ha sido fulminantemente despedido, además de los cargos que le esperen ante los tribunales) o el lumbreras que robó un atril del Congreso para ponerla a la venta en ebay al día siguiente, hacen que podamos considerar este ataque a la democracia como una mera anécdota.

El número de fieles a Trump disminuye entre su círculo más cercano, pero no tengo tan claro que el fanático de base haya perdido su fe en un hombre al que ven como una suerte de dios. Lejos de haber terminado, me inclino a pensar que esto es sólo el comienzo de mayores disturbios a medida que se acerque el día 20 de enero, fecha en que de modo efectivo Trump debería abandonar la Casa Blanca. 

La irresponsabilidad del presidente saliente es patente. Ni siquiera en su mensaje para pedir a sus seguidores que abandonasen el asalto hizo autocrítica, sino que siguió defendiendo que había existido fraude y que el resultado era injusto. No sin razón facebook y twitter se vieron obligados a suspender sus cuentas, por el daño potencial que este tipo de mensajes podía generar. Siendo muy pesimistas, y dada la polarización del país entre zonas urbanas y rurales, podríamos estar ante el germen de una nueva guerra civil estadounidense.

Esta no es una idea especialmente nueva, al menos en la ficción, pero la obra "Imperio" de 2008 de Orson Scott Card, más conocido para el gran público por la saga de "El juego de Ender", así como la de Alvin Maker e incluso esa pentalogía de ciencia ficción bíblica que es "La saga del retorno", parece una premonición. 


 

Con "Imperio", Card se adentra en el terreno de la política especulativa contemporánea, planteando la posibilidad de una nueva guerra civil estadounidense y las condiciones que requeriría para darse. En parte se recurre al argumento de un ataque de falsa bandera  (sustituyan ataque de falsa bandera por fraude electoral masivo) para desencadenar una respuesta represiva que, presuntamente, pretenda restaurar la constitución del robo sufrido por parte de los tribunales y otras fuerzas. 

Pero la cosa no es tan simple, Card critica la polarización de unos políticos y votante, tanto republicanos como demócratas, incapaces de abandonar el sectarismo y llegar a acuerdos razonables, reconociendo al contrario su condición de ser humano y persona que tiene derecho a pensar de modo diferente. El propio Card, mormón militante y no precisamente lo que aquí llamaríamos un izquierdista furibundo, ni siquiera un liberal, tiene sin embargo el enorme mérito de reflejar en sus obras y sus actos una amplitud de miras que debería ser imitada. 

Confiemos pese a todo que prevalecerá el sentido común y el respeto a los valores democráticos, que implican también la aceptación de la derrota en la contienda electoral.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Cruzando el Rubicón

Nuestro estimado y Molt Honorable Quim Torra, acaba de cruzar el Rubicón. En pleno éxtasis místico, previo a ingresar por dos días en el monasterio de Monserrat para solidarizarse ayunando con los políticos presos del Procés, ha declarado su deseo de seguir el modelo esloveno para alcanzar la tan ansiada independencia. Poco importa que se la situación de la antigua Yugoslavia previa a su desintegración poco o nada tuviera que ver con la de España, que la historia balcánica no sea precisamente la más indicada para imitar, ni que se produjesen muertos; en un alarde de verdadera irresponsabilidad, Torra acaba de llamar abiertamente al enfrentamiento físico entre los mismos catalanes y con el resto de España.
En realidad, nos encontramos ante una muestra más de la desconexión con la realidad que sufre el independentismo catalán, que ha visto sistemáticamente incumplidos todos sus pronósticos y predicciones, no por culpa del "opresor y antidemócratico" Estado español, sino porque la realidad dictamina justo lo contrario. Todo el Procés se ha convertido en un circo y los payasos hacen cada vez menos gracia.
A la negativa para afrontar la realidad de los sectores más duros del Procés, hay que añadir una desunión que resulta imposible ocultar. Las alianzas contra natura y las sonrisas forzadas intentando mostrar un frente unido se han terminado. Las divergencias ya no se resuelven en privado, sino públicamente y además manteniendo posiciones separadas. Virtualmente nadie del actual ejecutivo catalán y sus todavía socios ha secundado las insensatas palabras de Torra, quien goza ya de tranquilo descanso en su celda monacal.
El actual gobierno catalán lleva camino de perder completamente el control de la situación política, económica y social. No solo no gobiernan, con el componente de gestión de la cosa pública que eso conlleva, y surgen movimientos que reclaman mejoras por parte de médicos, bomberos y otros sectores, sino que han concedido carta blanca a los Comités de Defensa de la República -pomposo nombre que puede llevar a engaño, pues se limita a encubrir a un grupo de matones que se sienten por encima de una ley que saben no les van a aplicar- que se dedican a realizar verdaderas labores de coacción y extorsión de la oposición. Que tras cargas policiales contra estos CDRs, que se habían organizado expresamente para producir altercados, se haya querido por parte del propio Govern y demás grupos independentistas con representación, pedir responsabilidad y depurar a los antidisturbios, que actuaron con corrección, en lugar de defender su actuación, es de vergüenza.
Cataluña lleva ya más de un año sin un gobierno que se preocupe de todos sus ciudadanos, con políticos evitando la acción de la justicia distribuidos por diferentes países europeos, como si sucursales del circo madre se trataran, pero sin público. Ni siquiera de Anna Gabriel, quien transmutó en niña buena de rostro cándido y virginal en su exilio Suizo, sabemos nada. 
La solución a todo este embrollo es sencilla, y más lo sería si sus protagonistas no hubieran destruido tantos puentes ni quemado todas las naves, pero es volver a la senda autonomista, que tanta prosperidad había traido y habia permitido alcanzar en todo el país unos niveles democráticos desconocidos en toda la historia de España. Resulta triste y paradójico que cuando por fin se termina con el problema del terrorismo en el país vasco, por la acción decidida de todos los demócratas, surja una fuente de conflicto en una Comunidad que se tenía por modelo de apertura y pluralidad.


jueves, 6 de diciembre de 2018

¡Felicidades, cuarentona!

La españa de hoy no se parece ni por asomo a la que, a finales de los años setenta, se sacudía los últimos restos de un régimen que había durado casi cuarenta años. La historia es contingente y la muerte de Carrero Blanco, quien estaba llamado a ser el sucesor natural de Franco, acabó por descabezar una forma de estado que no concebía su continuidad sin él. Por fortuna, una nueva generación de españoles, nacidos en paz pero con el recuerdo de la guerra civil muy presente, tenían otras ideas y veían un horizonte diferente y lleno de nuevas posibilidades.


domingo, 26 de agosto de 2018

Todo es Franco

Franco ha vuelto. No al tercer año, como en la famosa novela de Fernando Vizcaino Casas, sino más de 40 años tras su muerte. El franquismo está más presente que nunca, aunque aquellos que puedan ser calificados como tales sean muy pocos e incapaces de articular proyecto político alguno con garantía de un mínimo éxito.

miércoles, 6 de junio de 2018

Cambio radical


Rajoy asiste a la sesión de control al Gobierno en el Congreso. 30/05/2108. Fuente: Pool Moncloa/Diego Crespo

Quien nos hubiera dicho hace menos de dos semanas, cuando el Partido Popular había logrado aprobar los presupuestos con el apoyo del PNV y parecía que la legislatura continuaría sin grandes cambios, que hoy tendríamos un gobierno monocolor socialista presidido por Pedro Sánchez. La sentencia del caso Gürtel, ha sido la proverbial gota que ha colmado el vaso y que ha servido de fantástica justificación para que Pedro Sánchez encabezara una moción de censura que poco antes no habría prosperado.

miércoles, 4 de abril de 2018

Un notario español en la Rusia de los Soviets

El triunfo de la Revolución Bolchevique atrajo una inmensa atención en todo el mundo y no dejó a nadie indiferente. Las posiciones en la prensa y literatura de la época estaban muy enfrentadas y era difícil hacerse una idea real de qué ocurría realmente en un país tan grande. Con el término de la guerra civil que sacudió el país, se hicieron inmediatamente populares los viajes de intelectuales occidentales, la mayoría convencidos comunistas o de izquierdas, con una visión tremendamente complaciente de lo que veían y muy pocas críticas, que deseaban conocer las bondades del nuevo sistema. En la época, sólo unos pocos como Herbert George Wells, Arthur Koestler o André Gide, hombres de izquierdas no obnubilados en su juicio por el dogmatismo, se atrevieron a criticar el régimen soviético. Esto les valió a su vez serios ataques por parte de la intelectualidad de izquierdas occidental.


Entre los intelectuales europeos que visitaron Rusia en las dos primeras décadas tras la Revolución, también se cuentan un buen número de españoles, algunos de los cuales ocuparon puestos de responsabilidad en el gobierno de la II República, quienes publicaron las impresiones de su viaje: Fernando de los Rios (Mi viaje a la Rusia Soviética), Ángel Pestaña (Setenta días en Rusia, 1924, si bien el texto narra su viaje de 1920), Isidoro Acevedo (Impresiones de un viaje a Rusia, 1923), Julio Álvarez del Vayo (La nueva Rusia, 1926; Rusia a los doce años, 1929), Rodolfo Llopis (Como se forja un pueblo. La Rusia que yo he visto, 1929), Julián Zugazagoitia (Rusia al día, 1932) y, por último, Diego Hidalgo Durán, que ocuparía el cargo de Ministro de la Guerra y sofocaría la Revolución de Asturias de 1934, con el libro que nos ocupa, Un notario español en Rusia, 1929.

domingo, 25 de marzo de 2018

El fugado burlado

Terminó la fuga de Puigdemont. El juego del gato y el ratón al que nos había acostumbrado desde que salió huyendo de España en coche, amparado en la oscuridad de la noche, para instalar su nuevo centro de operaciones en Bélgica, ha llegado a su fin. 

Roger Torrent tras la detención de Puigdemont en Alemania
Si se ha tratado de un error o parte de su estrategia de jugar al despiste, lo veremos en breve, pero todo apunta a que esta vez se ha confiado demasiado. El viaje a Dinamarca que realizó en enero, durante el cual el juez Llarena se abstuvo de reactivar la orden de detención europea, le ha hecho bajar la guardia y creer que podía seguir actuando con total impunidad. 

viernes, 23 de marzo de 2018

Cinismo epistolar

La huida de protagonistas del procés al extranjero, para evitar responder ante la justicia de sus presuntos delitos, se está convirtiendo en una costumbre que amenaza con dejar vacío el hemiciclo catalán. 

Igualmente, se ha convertido en una perniciosa costumbre dejar cartas grandilocuentes, emotivas y lacrimógenas, que pintan un escenario en que ellos son seres nobles, desinteresados y moralmente superiores; personas que sólo aspiran a vivir en paz y libertad, frente a un estado opresor que presuntamente conculca sus más elementales derechos humanos y asfixia ese deseo de vivir de acuerdo a valores democráticos. Esta situación, justifica la necesidad de rebelarse y "exiliarse" para seguir defendiendo su causa. 

Marta Rovira. Fuente: By Raulpresseguer

La última de estas cartas es de Marta Rovira, discípula y sucesora al frente de ERC de Fray Junqueras, que emprende el mismo camino que insignes figuras como Puigdemont, algunos de sus consellers y la dulce Anna Gabriel ginebrina. La única duda que me queda es si se alojará en la mansión de Waterloo, en algún cuco apartamente de Ginebra o si le tienen preparada una villa campestre para ella sola, porque a sitios baratos no se van.

jueves, 22 de febrero de 2018

La transmutación fisica del independentismo catalán

Acojonante. No encuentro otra palabra describir de modo objetivo el despropósito independentista catalán que no acaba de morir, sino que adopta nuevas formas, cada cual más surrealista que la anterior.

Las elecciones de diciembre del año pasado volvieron a constatar que no existe una verdadera mayoría independentista en Cataluña (y mucho menos que sea abrumadora), pero sí una sociedad profundamente fracturada en dos mitades a causa de la huida hacia adelante de una Convergència que, para no asumir el coste político de los recortes a los que obligó la crisis, e intentar evitar que ERC les comiera terreno, echaron mano del "España nos roba" y ondearon, como si hubieran nacido con ella, la bandera del independentismo.

sábado, 10 de febrero de 2018

Los excesos del lenguaje inclusivo y no sexista

El debate sobre la necesidad o no del lenguaje inclusivo y no sexista ha dejado escenas de aparatoso bochorno para la historia. La última aberración del lenguaje inclusivo y no sexista en España la ha formulado Irene Montero, con sus "portavoces y portavozas", recogiendo el testigo que apenas un año antes lanzara Lorena Ruiz-Huerta, de su mismo partido, con sus "jóvenes y jóvenas, pero todavía sin emular la repercusión los "miembros y miembras" de la antigua ministra socialista de igualdad, Bibiana Aido. Dejemos aparte el término "lideresa", que tanto comienza a gustar en América Latina, y que a un servidor le produce sudores frios sólo de escucharlo.



martes, 26 de diciembre de 2017

La cortina de humo catalana

Las elecciones del 21-D en Cataluña siguen sin alejar del todo el peligro del independentismo en Cataluña. Con todo, nadie esperaba que resolviese de un golpetazo más de 30 años de progresivo adoctrinamiento de la población y, sobre todo, los últimos cinco años de radical deriva soberanista, que la antigua Convèrgencia ha utilizado como cortina de humo para ocultar y no afrontar los problemas reales de Cataluña. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

Un poco de seny

Desde el inicio del desafío soberanista, y especialmente desde los bizarros y surrealistas acontecimientos del mes de octubre, independencia interruptus incluida, que llevaron al Gobierno, con el apoyo de buena parte de la oposición, a activar por vez primera el artículo 155 de la Constitución, nada es normal.
 
Ricard Ustrell entrevistando a Carles Puigdemont el 26 de noviembre de 2017

martes, 7 de noviembre de 2017

Nada es casual

Se cumple ya casi una semana de la peripatética huida a Bélgica de Puigdemont con parte de su gobierno. ¿Se trata Bélgica de una elección casual? No, nunca ha habido nada de casual en la estrategia independenista; menos aún desde que la Guardía Civil encontró hace poco en el domicilio de Josep María Jové, secretario general de Vicepresidencia, Economía y Hacienda de la Generalitat, un informe secreto (Enfocats) con diferentes escenarios para alcanzar la independencia y que contemplaban la DUI y forzar un conflicto abierto con el estado. Por fortuna, la respuesta del estado, incluso con la aplicación del 155 (que, por otro lado, ha contado con el apoyo de las principales fuerzas políticas nacionales), ha sido notablemente más prudente y moderada de lo que esperaban, dinamitando sus expectativas de lograr la independencia por la vía kosovar.

Guy Verhofstadt ironiza en twitter con inteligencia sobre los verdaderos efectos de la huida de Puigdemont

martes, 31 de octubre de 2017

Amanece que no es poco

No, esta no es una entrada sobre ese gran clásico del humor absurdo, con diálogos vibrantes, frescs y absolutamente surrealistas que es Amanece que no es poco del genio José Luis Cuerda. Esta es una historia también surrealista y con más cambios de guión que el mejor culebrón venezolano. Es la historia de un émulo de Ringo Star que llegó a ser presidente de la Generalitat catalana después de la defenestración y posterior decapitación (alegórica) de su predecesor para contentar a un grupo de simpáticos, cívicos y confiables antisistema con los que había pactado una lógica (anti natura) coalición independentista.


En el guión de esta historia se dibujaba como objetivo final una suerte de arcadia feliz obtenida gracias al esfuerzo y el tesón de los honrados y virtuosos catalanes (Ojo, muchos lo son de verdad) que, pacíficamente, sin resistencias significativas ni costes políticos, económicos ni sociales de ningún tipo, habían logrado salir de la malvada garra de hierro del opresor estado español. que lastraba su crecimiento y no les permitía ser todo lo demócratas que querían ser.

viernes, 27 de octubre de 2017

Infamia consumada, en secreto y con cobardía

El 27 de octubre de 2017 pasará a la historia en España como el día en que se consumó la infamia independentista, en secreto y con cobardía. No es que sea algo que sorprenda, dado los precedentes, pero uno es un soñador que pensaba que el famoso seny catalán prevalecería al final. Comienzo a sospechar que lo condenaron al ostracismo por españolista. Toda opción de diálogo que se le ha dado a Puigdemont ha sido denostada y se ha buscado dar siempre una nueva vuelta de tuerca a la situación, para forzar una reacción del Gobierno desproporcionada que les permitiera aparecer como mártires por la democracia ante la opinión internacional; estrategia que ha fallado estrepitosamente.

Como antecedente, el día 26 comenzó como un guión berlanguiano, con un President Puigdemont que por la mañana convocó y desconvocó ruedas de prensa donde parecía que iba a convocar elecciones, para luego por la tarde decir que nada de lo anterior, sino que seguía adelante en su delirio soberanista. Un espectáculo bochornoso y falto de seriedad, pero que ya no sorprendía a nadie. La independencia interruptus había dejado el listón muy alto.

El día de hoy, la Mesa del Parlament aceptó las resoluciones presentadas por JxSÍ, contra la opinión de los Letrados de la Cámara, que habían presentado informe desfavorable indicando las consecuencias jurídicas que podrían derivar de su votación. Dichas advertencias fueron recordadas por Carmé Forcadell, presidenta del Parlament, que señaló a los diputados que la votación iba en contra de las sentencias del Tribunal Constitucional. Esta fue la razón oficial esgrimida por JxSÍ para pedir el voto secreto e intentar evitar de algún modo la identificación de los culpables (oficiosamente también, lo que se confirmaría más tarde, para evitar identificar a los diputados díscolos del PDECat que votaron no). La CUP apoyó el voto secreto y su portavoz, Anna Gabriel, lo defendía aludiendo a la represión que sufren por parte de los tribunales y el Gobierno. Voy a ver si con este ejemplo puedo clarificar lo que quería decir: Un ladrón sabe que lo que hace va contra la ley y, aunque no le guste, asume que puede ir a la cárcel si le pillan. Para evitar en la medida de lo posible ésto, comete sus delitos a escondidas y con un buen pasamontañas que le oculte. Los señores del JxSÍ y la CUP son como este ladrón, sólo que no asumen que lo que hacen va contra la ley, aunque lo sepan.

La votación se llevó finalmente a cabo, con un hemiciclo medio vacio y la ausencia de los diputados de PSOE, PP y Ciudadanos, que no quisieron participar en esta farsa. El resultado: 70 votos a favor,, 10 en contra y dos votos en blanco. Por mucho que los independentistas hagan referencia al "mandado democrático del pueblo de Cataluña", no hay nada de democrático en sus actuaciones y, además, han dejado abandonado y discriminado a más de la mitad del pueblo que dicen representar. Por otro lado, aunque los independentistas más acerrimos crean hoy que son independientes, esto es un engaño; hasta el propio Artur Mas declaró que no cuentan con medios humanos ni materiales para una independencia real, por lo que la farsa de hoy no deja de ser un brindis al sol o una mera declaración de intenciones.

La realidad, es que hoy se producirá la definitiva puesta en marcha del artículo 155, cuya votación sobre las medidas a través de las cuales se pretende recuperar la legalidad se ha llevado a cabo en el Senado esta misma tarde, con 247 votos a favor y 47 en contra (A favor el Partido Popular, el PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria).  Quedan fuera de estas medidas un eventual control de la radiotelevisión catalana y que, a su vez y vista la actitud de Puigdemont, el PSOE retiró la enmienda que contemplaba la posibilidad de suspender la aplicación del 155 si Puigdemont convocaba elecciones autonómicas.

Probablemente esta noche, en consejo de ministros extraordinario, se tomen las primeras medidas que serían la destitución de Puigdemont y todo su gobierno, así como la toma de control de las diferentes consellerias por los ministerios correspondientes.

Esperemos a ver como se desarrollan los acontecimientos.

domingo, 22 de octubre de 2017

El 155 CE y la normalidad democrática

Finalmente, el Gobierno se ha visto obligado a activar el artículo 155 de la Constitución, ante la negativa del desafío independentista a volver a la legalidad. Las protestas en las calles catalanas no se han hecho esperar, comenzando con una multitudinaria manifestación en Barcelona, que unió a su propósito inicial, pedir la libertad de "los Jordis", el rechazo al 155. Por fortuna hablamos de concentraciones sin incidentes, pues el independentismo catalán está ansioso de vender al exterior una imagen de pueblo unido, pacífico y democrático, luchando desde la no violencia contra un malvado y autoritario estado español que les tiene sometidos y conculca sus derechos de modo arbitrario y reiterado. La paradoja es que esto lo dicen abiertamente, mientras se manifiestan en las calles sin ser reprimidos ni coartados.

Independentistas catalanes apelando a la épica de Iwo Jima a base de photoshop y fotos antiguas

jueves, 19 de octubre de 2017

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

Cumplido el segundo de los plazos que el Gobierno concedía a Carles Puigdemont, esta vez para restaurar la legalidad, éste envía una nueva carta cínica y desafiante en la que al menos parece quedar más claro que dice no haber votado la independencia. Cómo en comunicaciones anteriores, deja de lado la realidad y se limita a utilizar el argumentario propio del independentismo, plagado de medias verdades, cuando no mentiras flagrantes.

Procedamos a su disección.

"Apreciado Presidente Rajoy,

El pueblo de Cataluña, el día 1 de octubre, decidió la independencia en un referéndum con el aval de un elevado porcentaje de los electores. Un porcentaje superior al que ha permitido al Reino Unido iniciar el proceso del Brexit y con un número de catalanes mayor del que votó el Estatut d'Autonomia de Catalunya.

Sin volver a entrar en la ilegalidad del referendum, que se celebró además sin ninguna garantía y nadie en España ni fuera lo reconoce, tergiversa las cifras. El muy pillín habla sin tapujos del elevado número de electores que votaron por el sí, callando cual puta que no sólo no votó ni la mitad del censo, sino que, con las propias cifras que ofrecían, no representan ni al 40% de los catalanes. Tanto en el proceso del Brexit como en la votación del Estatut, se realizaron votaciones con las debidas garantías, con una amplia participación y una campaña limpia de las posturas enfrentadas que daban una legitimidad real a los resultados (aunque, desde mi punto de vista, sea discutible que para cuestiones tan espinosas como salirse de la Unión Europea baste con una mayoría justita).

El 10 de octubre, el Parlament celebró una sesión con el objeto de valorar el resultado del referéndum y sus efectos; y donde propuse dejar en suspenso los efectos de aquel mandato popular.

La sesión fue una farsa y no hubo valoración alguna, sólo un monólogo de un funambulista intentando contentar a todos y no cabrear demasiado a nadie. Efectivamente, propuso la suspensión, pero también señaló que ésta debía votarla el Parlament, y no se hizo.

Lo hice para propiciar el diálogo que de manera reiterada nos han hecho llegar, a usted y a mí, instituciones y dirigentes políticos y sociales de toda Europa y el resto del mundo. En este sentido, en mi carta del lunes, le propuse celebrar una reunión que todavía no ha sido atendida. Del mismo modo, tampoco ha sido atendida la petición de revertir la represión. Al contrario, se ha incrementado y ha comportado la entrada a prisión del presidente de Òmnium Cultural y el presidente de la Assemblea Nacional Catalana, entidades de acreditada trayectoria cívica, pacífica y democrática.

Sí, le piden diálogo, pero volviendo primero a la legalidad, que es lo que pide el Gobierno. Gobierno que, por otro lado, ya ha planteado su oferta de diálogo al aceptar el acuerdo con Pedro Sánchez de estudiar una eventual reforma constitucional. 
No se ha incrementado ninguna represión, sino que, en lógica respuesta a unos actos ilícitos y no precisamente pacíficos, han actuado los juzgados y tribunales. Señor Puigdemont, España no es una república bananera como la que pretende usted crear en Cataluña. El poder judicial (aunque pueda haber cuestiones mejorables) es razonablemente independiente y compuesto por profesionales capaces y preparados. Recuerde además este dicho: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. 

Esta suspensión continua vigente. La decisión de aplicar el artículo 155 corresponde al Gobierno del Estado, previa autorización del Senado. Pese a todos estos esfuerzos y nuestra voluntad de diálogo, que la única respuesta sea la suspensión de la autonomía, indica que no se es consciente del problema y que no se quiere hablar.

Puigdemont y su gobierno no entienden lo que diálogo significa, salvo que cambiemos su definición a "ceder a las presiones de un matón de colegio". Los esfuerzos a los que hace referencia parecen más bien encaminados a que el Gobierno aplique, sí o sí, el 155. Hasta cierto punto, el independentismo catalán se siente confuso y defraudado por la prudente respuesta desde el Gobierno, cuando en su imaginario colectivo contaban con que se daría una brutal y desproporcionada represión que les otorgaría legitimidad y reconocimiento internacional. Videos lastimeros como el de Help Catalonia, plagiado de un video ucraniano, se contradicen con una realidad que, tozudamente, no acaba de plegarse a los deseos de los independentistas.

Finalmente, si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continuar la represión, el Parlament de Cataluña podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de la independencia que no votó el día 10 de octubre.

No hay más que añadir, El govern busca ir a una política de hechos consumados, aunque sea dudoso que cuente con los medios personales y materiales para hacer viable una independencia real, que no es deseada por la mayoría de los catalanes y que ya ha provocado una importante huida de empresas, y con ello del sostén económico en que pensaban apoyarse. 

Ante esta última carta, el Gobierno decidirá el sábado si finalmente opta por aplicar el 155 o se toman otro tipo de medidas. La ciudadanía catalana y del resto de España comienzan a estar hastiados de este clima de enfrentamiento e incertidumbre, pero tienen claro que la respuesta no es la independencia unilateral. 

Hagan sus apuestas sobre el sábado.


martes, 17 de octubre de 2017

Señor Puigdemont: así no

Si el discurso de Carles Puigdemont tras el de Felipe VI fue un ejercicio de cinismo que parecía no tener límite, con su carta de respuesta al requerimiento del Gobierno para que aclarase si había declarado o no la independencia, vuelve a superarse. Analicémosla por partes.

La situación que vivimos es de tal trascendencia que exige respuestas y soluciones políticas que estén a la altura. Mi carta quiere contribuir a alcanzar ese tipo de respuestas, que son las que nos pide la mayoría de la sociedad y las que se esperan en Europa, que no entiende otra forma de resolver los conflictos que no pase por el diálogo, la negociación y el acuerdo.

En este sentido, me sorprendió que en su escrito del pasado 11 de octubre anunciara la voluntad de su gobierno de poner en marcha el artículo 155 de la Constitución para suspender el autogobierno de Catalunya.

No le falta razón al afirmar que vivimos una situación de gran trascendencia, pero no por las razones que él cree. Habla de respuestas y soluciones cuando ni responde a lo que se le pregunta, ni aporta solución alguna. Hace referencias vacías al diálogo, la negociación y el acuerdo, pero callando que desde Europa, como desde el Gobierno de España, este diálogo debe ser en el marco de la legalidad.

Sólo un ingenuo o un mentiroso compulsivo puede sorprenderse que, tras un desafío de tal magnitud a la integridad territorial del estado y la convivencia de todos los españoles, se le anuncie la posibilidad de poner en marcha un artículo de la Constitución, aprobada en su momento por una inmensa mayoría de los españoles, incluyendo los catalanes, que podría suponer el fin temporal de la autonomía hasta restaurar la legalidad.

Cuando el pasado día 10, atendiendo a la petición de numerosas personalidades e instituciones internacionales, española y catalanas, le planteé una oferta sincera de diálogo, no lo hice como una demostración de debilidad sino como una propuesta honesta para encontrar una solución a la relación entre el Estado español y Catalunya que lleva bloqueada desde hace muchos años.

Ciertamente la situación lleva bloqueada muchos años, pero Rajoy es más la excusa para explicar este "bloqueo" que la verdadera causa. Las personalidades e instituciones internacionales, que nunca acaba de concretar, lo primero en que le insisten para una mediación de cualquier tipo es que vuelva a la legalidad. Algo no debe estar haciendo bien cuando se lo piden todos. Será quizá que la "sincera oferta de diálogo" de que presume es vista más bien como un "voy a hacer lo que me salga dels collons"

El domingo 1 de octubre, en medio de una violenta actuación policial denunciada por los más prestigiosos organismos internacionales, más de dos millones de catalanes encomendaron la Parlament el mandato democrático de declarar la independencia. A los resultados de este referéndum hay que añadir los de las últimas elecciones al Parlament de Catalunya donde una clara mayoría, un 47,7%, votó fuerzas independentistas, y donde las fuerzas explícitamente contrarias a ella obtuvieron un 39,1%. También es necesario recordar que un 80% de los ciudadanos vienen manifestando reiteradamente la voluntad de decidir su futuro político votando en un referéndum acordado. Aceptar la realidad es el camino para resolver los problemas.

Este párrafo me encanta porque hace bueno el dicho de que si torturas lo suficiente a los números, éstos dirán lo que tu quieras. Un 47,7% sigue siendo menos del 50% y, por otro lado, el bloque independentista no es monolítico (no todo ese porcentaje votaría por la independencia) y las encuestas indican que los resultados en unas nuevas elecciones autonómicas serían aún peores. Quita a propósito el procentaje de votos de las confluencia de Podemos, que no son necesariamente independentistas e intenta confundir a un lector casual equiparando implícitamente un 80% de catalanes que podrían estar por la celebración de un referendum pactado, como personas que votarían por la independencia. Sobre la "violenta actuación policial", parece olvidar que tanto la Comisión como el Parlamento Europeo aprueban el uso proporcionado de la fuerza y han apoyado a Rajoy en este sentido. Recordemos que uno de los apoyos del independentismo catalán que ha "denunciado" el uso de la fuerza era un demócrata convencido como Nigel Farage.

La prioridad de mi gobierno es buscar con toda intensidad la vía del diálogo. Queremos hablar, como lo hacen las democracias consolidadas, sobre el problema que le plantea la mayoría del pueblo catalán que quiere emprender su camino como país independiente en el marco europeo.

Siempre he estado en contra del uso de las cuasipersonificaciones: ¿Quién es el pueblo catalán? ¿De qué mayorías hablamos? Puigdemont y su gobierno ha dejado claro que pueblo catalán es sólo quien está por la independencia y los demás no cuentan. Ha restringido los derechos de la oposición política en el Parlament, conculcando sus propias leyes y pervirtiendo el comportamiento de las instituciones. ¿Y la mayoría? Debemos cambiar la definición de diccionario de la misma, pues en términos del JxSÍ significa menos de la mitad.

La suspensión del mandato político surgido de las urnas el 1 de octubre demuestra nuestra firme voluntad de encontrar la solución y no el enfrentamiento. Nuestra intención es recorrer el camino de forma acordada tanto en el tiempo como en las formas. Nuestra propuesta de diálogo es sincera y honesta. Por todo ello, durante los próximos dos meses, nuestro principal objetivo es emplazarle a dialogar y que todas aquellas instituciones y personalidades internacionales, españolas y catalanas que han expresado su voluntad de abrir un camino de negociación tengan la oportunidad de explorarlo. Comprobaremos de esta manera el compromiso, de cada una de las partes, en hallar una solución acordada.

No puede haber mandato político de un referendum ilegal con una participación bastante menor del 50% y que en conjunto no representa ni el 40% de la población. No plantea siquiera los términos de la negociación, aunque sabemos que intenta que sea en términos de una igualdad que no es posible legalmente.

Es importante señalar también que no hace una sola mención a la otra Cataluña, la que mostró músculo en una multitudinaria manifestación en Barcelona y que dejó bien claro que no se se siente representada ni apoya ese "mandato político" en el que no han participado.

Por todo lo expuesto, le traslado dos peticiones:

La primera, que se revierta la represión contra el pueblo y el gobierno de Catalunya. Este mismo lunes están citados como imputados en la Audiencia Nacional dos de los líderes de la sociedad civil catalana que han impulsado las manifestaciones pacíficas de millones de personas desde el año 2010. También está citado, en la misma Audiencia Nacional, el mayor del 'Cos de Mossos d'Esquadra', uno de los cuadros policiales con más prestigio de la policía europea y que cumple su labor de forma rigurosa y garantista.

En el capítulo de la represión también sufrimos, entre otras, las vulneración de derechos fundamentales; la intervención y congelación de las cuentas bancarias que impiden que atendamos nuestras obligaciones con las personas más necesitadas; la censura de internet y de medios de comunicación; la violación del secreto postal; las detenciones de servidores públicos; y la brutal violencia policial ejercida contra población civil pacífica el día 1 de octubre.

Nuestra propuesta de diálogo es sincera, pese a todo lo ocurrido, pero lógicamente es incompatible con el actual clima de creciente represión y amenaza.

Nunca creí que se podría pervertir tanto el término represión hasta hacerlo equivalente a aplicación de la ley por parte del Estado de Derecho. Puigdemont formula una petición imposible a Rajoy. Ya sabemos que ni la parte derogada del actual Estatut, que regulaba las competencias judiciales, ni la ley de transitoriedad jurídica catalana, contemplan una división de poderes real, con un poder judicial independiente. Eso puede explicar los problemas de Puigdemont para entender que no está en manos del Presidente del Gobierno paralizar las actuaciones de unos juzgados y tribunales que son independientes.

Sobre el prestigio de los Mossos, lo cierto es que las investigaciones en curso pintan un panorama diametralmente opuesto, en el que hay numerosos indicios del uso político de la policía autonómica catalana y de que no cumplirían sus funciones con tanto celo cuando se trataba de políticos catalanes.

Es difícil ver vulneración de derechos fundamentales por ninguna parte: no ha habido censura de internet ni de medios de comunicación (lo de internet se referirá, de modo muy puntual y por orden judicial, a las páginas que servían para albergar la información sobre aspectos concretos, como los colegios electorales, del referendum ilegal), de hecho son los medios nacionales no independentistas los que han tenido en ocasiones dificultades para trabajar en Cataluña por la presión independentista. No existe violación del secreto postal, en la medida que es una actuación autorizada por un juez, con unas garantías y durante un periodo limitado en el tiempo. Los servidores públicos a los que se refiere, son detenidos por delitos de prevaricación al utilizar medios públicos para actos ilegales. Lo que me hace más gracia es lo de que la congelación de sus cuentas les impide cumplir sus obligaciones con las personas más necesitadas. Habrá que preguntar a Puigdemont a que ONGs contribuye.

El victimismo del independentismo catalán, que busca de algún modo equiparar su situación a la kosovar para justificarse a sí mismos de que están al límite y no existe más alternativa que independizarse, recuerda mucho a la pataleta de un niño mimado y consentido por demasiado tiempo. Nunca ha gozado Cataluña de mayores niveles de autogobierno en todos los niveles, con un amplio uso oficial del catalán, y un gran desarrollo económico. Todo esto se ha logrado en el marco de una Constitución, la de 1978, que obtuvo un consenso nunca conocido en nuestra historia democrática.

La detención de los dos Jordis, el mismo día de esta carta, tampoco es una represión política. Como líderes de dos organizaciones influyentes, durante los disturbios que precedieron al 1 de octubre, estuvo en su mano rebajar la tensión y contribuir al diálogo. Sin embargo, echaron más leña al fuego y exaltaron todavía más los ánimos de unos seguidores que llegaron a retener ilegalmente a miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, además de causar destrozos materiales a sus vehículos.

La segunda petición es que concretemos, lo antes posible, una reunión que nos permita explorar los primeros acuerdos. No dejemos que se deteriore más la situación. Con buena voluntad, reconociendo el problema y mirándolo de cara, estoy seguro que podemos encontrar el camino de la solución.

Sí, reúnanse, pero teniendo claro que hay que volver a la legalidad. Actuemos con seny.
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Maira Gall